Bueno, ya me voy acostumbrando al ritmo de vida, la verdad es muy distinto al de Buenos Aires y no es tan sencillo acostumbrarse.
Por lo general, en todos los ámbitos hay un respeto hacia el otro, y esto es lo que más me gusta. Se puede apreciar esto en todos lados, en la calle, en el tránsito, en los trenes, en la discoteca, etc...!
En el tránsito no se escuchan bocinazos, si alguien estaciona, el auto que está atrás lo espera, respetan al peatón, etc, etc...! Yo lo encuentro tan raro como positivo....!
En la disco, por ejemplo, se pueden dejar las camperas y los buzos en cualquier lugar, y sabés que nadie te los va a tocar....!
En cuanto al idioma, los primeros dias fueron bastante dificiles. Sobre todo en la calle, no entendía bien a las personas, y ellas a mí tampoco....! Con el tiempo me voy acostumbrando a usar el alemán a diario, no es sencillo, porque en la calle se habla en un dialecto, y fuera del curso, en donde las profesoras hablan muy bien y en Hochdeutsch (alemán puro).
Voy conociendo, en distintos eventos, gente de otras culturas y paises, como Espania, Polonia, Hungría, Bulgaria, Tunez, etc, además de los paises latinoamericanos. Todos tienen algo en especial, y si bien son muy diferentes entre sí, siempre hay algo parecido a nuestra cultura..!
domingo, 28 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario